jueves, 18 de abril de 2013

Arquitectura ecologica

Los organismos son todos los seres vivientes, desde la bacteria más sencilla
hasta los animales racionales como el hombre, pasando por todo tipo de
vida vegetal. Éstos no existen de manera aislada, ya que interactúan entre
sí y con los componentes físicos y químicos de la naturaleza como son la
luz, el calor, el agua, el suelo y el aire. Todo lo que rodea o afecta a un organismo
es lo que se conoce como ambiente, y la unidad básica de interacción
entre un organismo y su ambiente en un área determinada se le define
como ecosistema. A la ciencia que estudia la relación entre los seres vivos y
su ambiente se le llama ecología, que proviene de las palabras griegas oikos
y logos, que significan casa y estudio respectivamente.

Ahora bien, el hombre está inmerso en el ambiente, no es de ninguna
forma ajeno a éste, por lo que también se estudia la interacción entre ambos
en una rama de la ecología denominada ecología humana. La cual resulta
compleja porque involucra muchas disciplinas científicas, naturales y sociales
como la química, la economía, la política, la ética y la biología.
Las personas que se dedican al estudio de la ecología han acomodado
sus conocimientos de manera que entiendan mejor las interacciones que se
llevan a cabo en la naturaleza, para lo cual han elaborado diferentes modelos
sobre la organización natural entre los seres vivos (componentes bióticos)
y las cosas inanimadas (componentes abióticos), dentro de los que existen
una serie de términos que es necesario definir para entender lo que es la
organización biológica o natural.

Si nos situáramos en algún punto en el espacio, fuera de nuestro planeta
y lo pudiéramos observar, quizá lo percibiríamos como un sistema cerrado que consta de diferentes capas. Una de ellas, la que soporta la vida se conoce como biosfera e incluye el agua, la tierra de la corteza terrestre y la atmósfera. 

La atmósfera es la capa gaseosa que envuelve la tierra; el agua en
la biosfera se puede encontrar en el aire como vapor, en la superficie de la
tierra en su estado líquido como ríos lagos y océanos y en los poros del
subsuelo como mantos freáticos. Estos componentes de la biosfera proveen
las condiciones para sostener la vida. Dentro de la atmósfera se encuentran
los ecosistemas los cuales pueden ser variados porque poseen diferentes tipos
de climas, suelos, vegetación y fauna que se relacionan entre sí de manera
tal, que mantienen un balance dentro del ecosistema.

Algunos ejemplos de ecosistemas son los desiertos, montañas, lagos
océanos y pastizales; sin embargo, cuando son terrestres y ocupan grandes
áreas se les conoce como biomasa, los cuales se identifican por sus tipos
de suelo, clima, flora y fauna similares. Como ejemplos de biomasa podemos
mencionar los desiertos, las selvas y la tundra; aunque los ecosistemas
pueden ser tan pequeños como una pecera o tan grandes como un pantano
pero sean del tamaño que sean, en todos existe lo que se conoce como comunidad
que está conformada por los grupos de diferentes organismos y
que existen en un área determinada. 

Como ejemplo podemos mencionar la gran variedad de organismos que encontramos en un lago que abarca desde los peces y las plantas hasta los microorganismos, los cuales perecerían
si las condiciones físicas o químicas del lago fuesen cambiadas; ya que si
tan sólo uno de esos organismos fuera afectado de manera inmediata por
los cambios, los otros al depender de éste tal vez como alimento, también
perecerían. Las variaciones en las condiciones de un ecosistema por muy pequeñas
que sean pueden afectar a la comunidad entera.

Dentro de una comunidad, los organismos se reproducen con los de
su mismo tipo; y a todo grupo de organismos que es capaz de engendrar
descendencia con otro, pero no con miembros de otros grupos se le llama
especie. Por ejemplo los leones sólo pueden reproducirse con otros leones. Y
a los miembros de una misma especie que comparten un área específica se
les llama población.

Así pues, resumiendo la organización natural tenemos que una agrupación
de especies forma las poblaciones, las diferentes poblaciones a su
vez forman las comunidades, las comunidades junto con el medio abiótico
conforman los ecosistema y los diferentes ecosistemas en su conjunto a la
biosfera.

El flujo de energía en un ecosistema es muy importante, ya que las
interacciones de las comunidades o poblaciones con los factores abióticos
se encuentran determinadas en cierta forma por este flujo, lo que a su vez
produce cierto orden. Ilustrando con un ejemplo de cadena alimenticia,
observamos que en un bosque un conejo se alimenta de pasto, del cual obtiene
cierta cantidad de energía y de la cual sólo un pequeño porcentaje es
almacenado en el animal, lo demás es utilizado para sus funciones metabólicas
como son el poder respirar, digerir la comida o para moverse. Cuando
un carnívoro como un lobo o un coyote se comen al conejo ocurre lo mismo,
la mayor cantidad de energía la utilizan para sus funciones vitales y
sólo un pequeño porcentaje es almacenado.

Por lo que la cadena alimenticia es un buen ejemplo del flujo y la pérdida
de energía. Los vegetales que son el primer eslabón de la cadena son
los que contienen la mayor cantidad de energía. Los herbívoros contienen
menos energía que el nivel anterior y así en forma decreciente hasta llegar
a los carnívoros finales. Este ejemplo sobre la cadena nos ayuda a entender
por qué hay una mayor cantidad de productores de energía que consumidores
finales como los carnívoros. Otro ejemplo sobre flujo de energía es la
razón por la cual en la sabana africana existe una mayor cantidad de cebras
con respecto a la de leones.